Pintura exterior y fachadas
Protección y renovación de fachadas, patios y paramentos exteriores expuestos al sol, la lluvia, la humedad ambiental, la suciedad y el desgaste propio del clima.
¿En qué consiste?
En fachada no basta con cubrir. Hay que revisar el soporte, la suciedad acumulada, las fisuras, las sales, la adherencia y los puntos sensibles de entrada de agua. El sistema correcto busca un equilibrio técnico clave: frenar el agua de lluvia y permitir que el soporte respire.
- Limpieza, saneado y retirada de capas degradadas o mal adheridas.
- Tratamiento de fisuras, encuentros, zonas débiles y puntos sensibles.
- Imprimaciones o consolidantes según absorción, cohesión y estado del soporte.
- Aplicación del revestimiento según orientación, exposición, soporte y exigencia climática.
¿Para qué sirve?
- Reducir la entrada de agua de lluvia y la degradación prematura del soporte.
- Mejorar la impermeabilidad al agua de lluvia sin bloquear la permeabilidad al vapor de agua.
- Renovar por completo la imagen de la vivienda o edificio.
- Alargar la vida útil de la envolvente exterior.
Beneficios principales
- Protección climática: mejor respuesta frente a intemperie, radiación UV y suciedad ambiental.
- Menos mantenimiento: sistemas formulados para ensuciarse menos y envejecer mejor.
- Valor estético: fachada cuidada y coherente con el entorno.
- Conservación del edificio: menor riesgo de deterioro por agua, carbonatación superficial y envejecimiento prematuro.